El mundo sería muy diferente si todos o la mayoría de los padres propusiéramos en nuestro corazón dejar un legado a nuestros hijos.  Ese legado de valor comienza  cuando el hombre decide acercarse a Dios y tener un corazón sensible para El. La Biblia nos habla de un hombre que tuvo grandes fallas en su vida pero amó y adoró a Dios con todo su corazón, al punto que tenía un corazón conforme al corazón de Dios, ese hombre es David (1 Samuel 13:14).

En 1 Samuel 16:18 dice: Entonces uno de los criados respondió diciendo: He aquí yo he visto a un hijo de Isaí de Belén, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehová está con él. En este pasaje podemos ver algunas características de David, las cuales nos pueden ayudar para ser hombres que dejan un legado.

“Sabe tocar un instrumento” La primera característica tiene que ver con las habilidades o talentos que Dios ha puesto en nuestra mano. En el caso de David vemos que tenia la habilidad para tocar un instrumento, y para ello, me imagino que tomó muchas horas de su tiempo para aprenderlo, practicarlo y hacerse diestro. Esto nos habla de que nuestros talentos necesitan ser desarrollados y aumentados con esfuerzo, dedicación, disciplina, etc. No podemos pretender  dejar un legado sin tomar tiempo. Debemos ser pacientes y perseverantes.

“Valiente” La valentía es un termino militar que alude a guerreros fuertes, osados, listos a permanecer firmes en medio de las circunstancias adversas. Para dejar un legado se requiere de  esa valentía, pues vendrán momentos  en que  los vientos  intentaran dañar tu familia y tu propia vida. Párate firme frente al diablo, el mundo y tu propia carne.

“Hombre de Guerra” No tenia temor de pelear. David se enfrentó y peleó en contra del oso y el león y luego se paró frente al gigante y le dijo: yo vengo contra ti en el nombre del Señor. Dios está llamando hombres con corazón de guerreros para pelear la buena batalla de la fe, llenos del Espíritu Santo que sean capaces de vencer las artimañas del enemigo.

“Prudente en sus palabras” Es decir que sabe usar sus palabras con moderación. Usa su boca con sabiduría y se detiene de hablar engaño. Quien es capaz de refrenar su lengua es capaz de refrenar todo su cuerpo. (Santiago 3:1-12).

“El Señor Dios todopoderoso esta con él” Es un hombre que camina de la mano de Dios y es dirigido en todas sus decisiones. No se deja llevar por sus propios impulsos sino que pide la dirección del Espíritu Santo.

Dios quiere hacer de nosotros hombres esforzados, dedicados, pacientes, valientes, prudentes en nuestras palabras, hombres de guerra que somos capaces de enfrentar cualquier circunstancia que se nos presente, pues el Señor Dios todopoderoso esta con nosotros y si Él está con nosotros quién estará contra nosotros. Esta batalla el Señor Jesucristo ya la ganó por nosotros y por eso sí podemos dejar un legado de amor a nuestros hijos. Si lo podemos lograr en el nombre de Jesús. ¡Amén!

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