El mundo actual está sufriendo de un gran mal que se llama ingratitud. La Biblia describe a los seres humanos de este tiempo en 1 Timoteo 3:1-2 como avaros, deshonestos, amadores de sí mismos, amantes de ganancias deshonestas, desagradecidos, desleales, etc… la falta de agradecimiento es una de las características de este siglo y debemos saber que la voluntad de Dios es que seamos agradecidos.

El desagradecido es comparado con el soberbio, les falta humildad, muestran un alto orgullo, sólo piensan en sí mismos pues piensan que todo el mundo debe girar en torno a ellos, no valoran ni honran a los demás, sufren de un sentimiento de sobre valor y superioridad. La Biblia dice en Romanos 1:21 que las gentes a pesar de haber conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se extraviaron en sus propios razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Esto nos muestra que no darle el lugar correcto a Dios en la vida, ser sabio en su propia opinión, no darle gracias, llevan a un alejamiento de la Palabra de Dios, lo cual trae ceguera espiritual hasta aun llegar a separarse de Dios.

pp-agradecimientoEn 1 Tesalonicenses 5:18 dice que debemos dar gracias a Dios por todo, debe ser una expresión continua y diaria de nuestro corazón. Debe ser una característica notoria en nuestras vidas. Ser agradecidos trae una bendición abundante. En Mateo 13:3-5 vemos a Jesús dando gracias al Padre por la provisión (3 panes y 2 peces) al dar gracias dijo: Padre gracias porque yo se que siempre me escuchas. Esto habla de una conexión total con el Padre y una seguridad de que su oración había sido escuchada y recibiría una respuesta. Si nos dedicamos a quejarnos por lo que no tenemos no podremos ver el milagro que estamos esperando.

El agradecimiento hace grandes provisiones, y nuestra bendición fluye. En la tranquilidad y la calma, con un corazón seguro y agradecido por el cuidado de Dios. Dios obra a favor de nosotros y podemos ver sus milagros abundantes en nuestra vida.

En 1 Juan 1: 41 vemos como la gratitud hace grandes milagros, hace que sucedan cosas sobrenaturales, y tiene un poder que produce vida. Es así que si tenemos áreas muertas en nosotros, A través del agradecimiento recibiremos vida, y resucitarán en el nombre de Jesús ¡Amén!

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