Vivimos en un mundo donde los problemas, las necesidades, el dolor, la desesperación se viven a diario. En este versículo vemos la diferencia del hombre que se ha refugia en el Señor, que ha hecho de Jehová su fortaleza. Esta persona enfrenta las mismas dificultades que el resto de las personas a su alrededor. Experimentan adversidades, injusticias, opresión y pruebas personales. El secreto de la manera en que triunfan en la vida no está en sus circunstancias, sino en la madurez de su desarrollo espiritual. Poseen una plenitud de vida interior que les permite mirar la vida con ojos enteramente diferentes a los demás. Ellos no solamente salen airosos de situaciones que desconciertan y desaniman a otros, sino que las transforman y las convierten en bendición.

El valle de lágrimas al que se refiere el salmista es un lugar de tribulación y angustia, donde la sequía atenta contra la vida. No obstante, la persona que ha hecho de Jehová su fuerza, en cuyo corazón están los caminos del Señor, pasa por este lugar de muerte y trae consigo bendición. Donde no existe esperanza trae buenas nuevas. Donde hay tristeza, imparte gozo. Donde hay maldición, extiende bendición. En el Salmo 23 dice que aunque andemos en valle de sombra de muerte, no temerá nuestro corazón porque el Señor estará con nosotros. Su bien y su misericordia nos seguirán todos los días de nuestra vida y nosotros moraremos en la casa de Dios por siempre.

Esto no es otra cosa que la manifestación de la obra de Dios en la vida de la persona. El Señor no solamente bendice al que se entrega a él, sino que lo convierte en instrumento de bendición hacia los demás. Por esta razón el salmista declara, confiado, que tales personas «irán de poder en poder». Es decir, la vida para ellos será de gloria en gloria, aun en las circunstancias más oscuras. La victoria que experimentan a diario es la manifestación de una realidad instalada en lo más profundo de sus corazones y no existe situación alguna que la pueda alterar.

¿A qué se refiere el salmista cuando dice que esta persona tiene sus fuerzas en Dios? La frase «en cuyo corazón están tus caminos» Esta es una persona cuyo deleite es la ley de Jehová, que tiene convicción de que la única vida posible es la que el Señor propone. No transita por la vida pidiendo a Dios que bendiga sus propios planes y proyectos, sino que a cada paso busca actuar conforme a las específicas instrucciones que recibe de lo alto. Es un hombre que descansa en el Señor a pesar de las circunstancias, y en todo momento, pide a Dios su dirección aun cuando el camino a seguir parezca obvio.

«Más los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán»  Isaías 40:31

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