El nacimiento del Señor Jesús, es el evento más maravilloso y más importante para toda la humanidad. Es la llegada del Salvador del mundo y por esta razón celebramos la navidad. Algunos personajes intervinieron en este acto tan maravilloso. Estudiaremos algunos de ellos y meditaremos cual fue su comportamiento en el momento de lo anunciado o cual era su actitud frente a lo que estaba sucediendo o estaba a punto de ocurrir.

José no era precipitado ni impetuoso. Escogió ser pensativo y contemplativo… No era rencoroso. El no quería difamarla, pero creía que era necesario repudiarla porque él sabía que él no era el padre del niño, pues en esa época el adulterio era castigado con muerte (Deuteronomio 22:23-24). Él estaba contemplando la posibilidad de divorciarse de ella secretamente, sin difamarla, y pensando en esto, un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo que no tuviera miedo de recibir a María como su esposa pues ella estaba en cinta por el poder del Espíritu Santo. (Esta es una de las primeras pruebas de que Jesús nació de una virgen. También María lo comprobó cuando dijo al ángel, “¿Cómo será esto? pues no conozco varón” (Lucas 1:34).

Por algún tiempo (la Escritura no dice por cuánto tiempo) José estuvo perplejo, y tuvo que tomar una decisión con respecto a María, pero Dios la protegió, avisando con tiempo a José del asunto, para que la recibiera. Este hombre tomó el tiempo para pensar y reflexionar lo que debía hacer después de saber que su prometida estaba embarazada. En el lapso de tiempo que esperó Dios le habló. Él no se llenó de odio, mala voluntad, o pensamientos de venganza. El no permitió que sus impulsos reaccionaran de manera precipitada, El permitió que Dios le hablara y eso cambió las cosas, él pudo entender la voluntad de Dios y permitió que en su difícil situación Dios se glorificara. La separación y el divorcio prácticamente desaparecerían si todas las parejas aprendieran a ser justas y consideradas en su relación el uno con el otro. Podemos cambiar las cosas en la familia si tomamos un tiempo para meditar, orar y esperar en la respuesta de Dios para nosotros.

José obedeció la voz de Dios para protección de la vida de su familia: Mateo 1:24-25, 2:13-14, 19-21 “Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer.25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús”. Vemos a José obedeciendo a Dios primero recibiendo a María como su esposa pero no se llegó a ella hasta después del nacimiento de Jesucristo. Luego, vemos a José escuchando nuevamente las instrucciones de Dios huyendo a Egipto para proteger a su familia. “Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto”. El hombre que escucha a Dios y le obedece trae la bendición y la protección a su casa. En esta navidad, permite que Dios dirija tu vida y espera en El antes de tomar decisiones apresuradas de las cuales más adelante te puedes arrepentir.

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