Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Mateo 16:18

La iglesia no son los templos de reunión, la iglesia son las personas y los individuos. Tu y yo somos la iglesia y CRISTO es el Rey y dueño de ella.

La Iglesia es el pueblo de Dios: La Iglesia disfruta de la misercordia de Dios y de  su  provisión cada mañana, ella vive conectada con el Señor y tiene una relación con El.  1 Pedro 2:9 dice:  Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. La iglesia tiene el privilegio de ser el pueblo que Dios escogió para sí y de ser parte de una familia escogida, un pueblo santo para servirle y proclamar las maravillosas obras de Dios.

La Iglesia es el templo de Dios y morada del Espíritu Santo: 1 Corintios 3:16  dice: No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? (NVI). Hemos sido llamados a separarnos del mundo pecaminoso, pues tenemos el privilegio de ser morada de su presencia. Debemos valorar que la presencia de Dios vive dentro de nosotros, y por ello no somos cualquier persona sobre la tierra. En nuestro interior vive la presencia de Dios y no podemos comportarnos como cualquier persona.

La iglesia es el cuerpo de Cristo: El amor de Dios nos conectó con nuestros hermanos en Cristo. Somos parte de la familia de Dios y parte del cuerpo de Cristo. Romanos 12:4-5 dice: Pues así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función, también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás. Todos los miembros de nuestro cuerpo son necesarios e importantes. No podemos desechar a alguno pues todos desempeñan una función diferente. Esto quiere decir que cada uno de nosotros somos una parte importante dentro del cuerpo de Cristo. No importa si no eres un miembro visible, recuerda que los miembros vitales de nuestro cuerpo están dentro de nuestro interior y no están a la vista de todo el mundo.

La iglesia es un pueblo llamado a salir: La iglesia está llamada a compartir el Evangelio con las personas que están a su alrededor. No podemos callar lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. El nos llamó para anunciar las virtudes de aquel que nos llamo de las tinieblas a su luz admirable (1 Pedro 2:9). Es un mandato compartir el Evangelio a toda criatura. Recuerda que tenemos el alto privilegio de compartir de su amor.

Tu eres parte de la familia de Dios, eres miembro del cuerpo de Cristo y tienes el llamado de compartir lo que Dios ha hecho en tu vida. Gracias Dios por el privilegio de ser tus hijos. ¡Amén!

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