La bendición de Dios está lista para ser otorgada a todas las personas que la quieran recibir. Dios no hace acepción de personas, no tiene hijos preferidos a los cuales quiere bendecir más que a otros. Las bendiciones de Dios están disponibles para todos. La diferencia es que algunos conocen y viven los principios bíblicos que los conducen a ser bendecidos y otros simplemente viven cada día sin experimentar el gozo y la presencia de Dios en su vida.

Lo más importante para ser bendecido es tener una relación cercana con nuestro Creador, esto nos hace doblemente bendecidos, pues ya no estamos solos luchando contra las dificultades de la vida, sino que ahora, tenemos a nuestro amado Salvador quien nos da las fuerzas necesarias y nos ayuda en cada paso de nuestro caminar. Su obra redentora nos hace libres de pecado, de culpabilidad, de enfermedad, de ruina, de dolor, etc… Ahora somos sus hijos y somos libres de toda cadena que nos ataba.

Por otro lado, no podemos olvidar que la Palabra de Dios nos da algunos tips para ser bendecidos, veamos algunos:

pp-porque somos bendecidosSe agradecido: El Salmo 100:4 dice que entremos por sus puertas con acción de gracias y con alabanza. Dios quiere que seamos agradecidos con lo que El nos ha dado. Pon tu mirada en la grandeza de lo que tienes y no en la grandeza de lo que no tienes y aprende a dar gracias a Dios y a  tus semejantes por todo porque eso es bueno.

Adora al Señor Jesucristo: adorar es dar honra y gloria a nuestro Dios en todo momento y lugar. Somos adoradores de su presencia en nuestra vida a cada momento y lugar.

Sé un mensajero de paz y libertad: Jeremías 29:7. Que en el lugar que te encuentres tú lleves palabras de vida, paz  y libertad. Las personas que están a tu alrededor deben ser bendecidas por tu presencia en ese lugar.

Se generoso: aquellos que retienen todo para sí mismos se convierten en egoístas y avaros y la bendición de Dios no está en ellos. Si queremos ser bendecidos comparte con otros lo que tienes.

Honra a los que merecen honra: debemos honrar a aquellos que merecen honra. Dios quiere bendecir nuestro respeto hacia otras personas. Debemos honrar nuestros pastores, nuestro presidente, autoridades, jefes, etc..

Se responsable: esto habla de ser diligentes en lo que hacemos. Dios no bendice a los perezosos. Dios bendice a los esforzados y valientes que son fieles administradores de lo que Dios  les  da.

Evangeliza a los que están a tu alrededor: las personas que están cerca de ti conozcan las buenas nuevas de salvación por tu testimonio de vida, por tus acciones y tu amor y entrega al Senor Jesucristo y a tu familia.

Lucha por conservar los valores eternos: Mateo 6:33. No pierdas los valores eternos que has aprendido de la Palabra de Dios. Esos valores te ayudarán a sobrepasar la maldad de este mundo y salir victorioso en medio de una sociedad corrupta y alejada de Dios. Marca la diferencia. Tú eres hijo de Dios.

Ora en todo tiempo y lugar: Dios quiere escuchar tus palabras. No dudes en acercarte a Él en oración. Él te está esperando con los brazos abiertos para ministrarte, consolarte, darte nuevas fuerzas, dirigirte y sobre todo para responder tu oración. Los grandes avivamientos han sido posibles gracias a la oración ferviente de las gentes. Recuerda que nosotros hacemos las cosas posibles pero Dios hace las imposibles.

Tú eres un buen candidato para recibir las bendiciones de Dios. Están disponibles para ti. ¡Amén!

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